#Ciencia

Pensar en el desarrollo de una región es sin dudas pensar en la inversión en conocimiento y formación de su “recurso o capital humano” (como se suele decir en el mundo empresarial), que en realidad no es otra cosa que invertir en la formación de las personas. En este sentido, claramente, la educación aparece como el pilar fundamental y lógico para “poner todas las fichas” y apostar al futuro.

Con esta mirada enfocada en los niños y adolescentes, pero también en los propios docentes, es que la Secretaría de Ciencia y Tecnología de Jujuy (Secyt) viene trabajando y llevando adelante diferentes proyectos con el propósito de vincular el sector científico y tecnológico con el sector educativo primordialmente, pero también con otros sectores productivos. La titular del área, Ing, Miriam Serrano, lo grafica de la siguiente manera: “Lo que buscamos es que los niños sean no solo usuarios, sino generadores y creadores de tecnología. Entonces para eso la escuela tiene que reformar sus contenidos y diseños curriculares, vinculados al mundo del trabajo. La tecnología va a ser parte del trabajo”.

En este punto, Miriam reconoce que existe una brecha digital muy amplia entre los jóvenes estudiantes y los docentes, especialmente los más grandes que no provienen de la era informática: “Desde hace tres años, hemos iniciado un trayecto formativo de docentes en ciencia y tecnología, a través de 11 seminarios (que tienen la acreditación de puntaje y normativas oficiales), en metodología científica, formulación de proyectos científicos tecnológicos y luego vamos abordando todas las disciplinas vinculadas a la ciencia”.

Además del gran desafío en materia educativa, la Secyt está implementando un Plan Estratégico que tiene en cuenta ejes centrales de desarrollo: energías renovables, aprovechamiento de litio, reciclado de residuos sólidos urbanos, turismo y agroindustria, con el acento puesto en el agregado de valor.

Anina Altea
Miriam Serrano

¿Cuáles son los objetivos trazados en materia de ciencia y tecnología para la provincia?

En 2016 empezamos a trabajar en una agenda con un grupo de asesores proporcionados por el Ministerio de Educación de la Nación, quienes nos ayudaron a elaborar los indicadores de ciencia y tecnología en la provincia, para poder relevar el interés y la oferta tecnológica de distintos sectores. Hablamos con investigadores del CONICET, de la Universidad, INTAINTISENASA, organismos públicos y empresas. También hicimos una encuesta con todo el sector productivo, para poder conocer cuáles eran las demandas. Yo creo que como provincia tenemos muy claro el hecho de buscar trabajar el área de energías renovables, el aprovechamiento de litio también. Otro de los ejes importantes es el turismo (rural, comunitario y científico), tenemos que profesionalizar el área. También el sector productivo: la agroindustria que se centra no solo la producción de materia prima directa, como la producción de caña de azúcar por ejemplo, sino en el agregado de valor a las producciones locales, tenemos que buscar nuevos mercados y necesitamos mucha capacitación en información. Es muy importante trabajar en el cuidado del ambiente y de los recursos. Estamos orientados a metas muy importantes.

¿Cómo se llevan los estudiantes jujeños con la ciencia y la tecnología?

Jujuy siempre fue gran protagonista de la Feria Nacional de Ciencias que se hace todos los años. La gente cree que ciencia es solo química y el tubo de ensayo, y en ciencia tenemos robótica, matemática y las tecnologías, y sumamos el arte, como el arte digital. Por ejemplo, cómo emplear la realidad aumentada para enseñar arte en las escuelas.

¿Los docentes están hoy a la altura de la circunstancia, teniendo en cuenta las exigencias tecnológicas del mundo del trabajo?

Y, nos cuesta a todos. Lo que buscamos es que los niños sean no solo usuarios, sino generadores y creadores de tecnología. Entonces para eso la escuela tiene que reformar sus contenidos y diseños curriculares, vinculados al mundo del trabajo. La tecnología va a ser parte del trabajo. Pero cuando vayan a buscar un trabajo además de sus competencias específicas, van a tener que aprender a trabajar en equipo, a ser interdisciplinarios, a poder cambiar muy rápidamente las especialidades. Antes tenías una disciplina toda la vida. Ahora hay proyectos formativos por etapas. Vas construyendo tu CV. La escuela se está adaptando. En la provincia el gobernador está a la palestra y ya trabajó Big Data. Nosotros vamos acompañando. En este sentido ponemos énfasis en el área de ciencia y tecnología y el área de divulgación científica. Nosotros trajimos a Tecnópolis, y llevamos la muestra itinerante “Jujuy Ciencia Viva” a los municipios. Casi 100 mil personas visitaron la muestra. Allí hay robótica, matemática, juegos, paleo, astronomía, fabrica y diseño. Buscamos de manera lúdica, acercar contenido científico en los chicos.Lo que buscamos es que los niños sean no solo usuarios, sino generadores y creadores de tecnología».

Anina Altea

La ciencia al servicio de la comunidad


Por otra parte están desarrollando diferentes proyectos de ciencia y tecnología. ¿Cómo los eligen?

Lo hacemos a través del Área de Vinculación Tecnológica, con el financiamiento que viene del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (Cofecyt). Hay una asignación anual de dinero, 30 millones de pesos aproximadamente. Ese financiamiento viene con perfiles de convocatoria definidos. Ejemplo: recursos renovables, turismo. Lo que nosotros hacemos es presentar nuestras propuestas. Tenemos una base de datos, nos reunimos con los ministerios de Producción, Turismo y Ambiente, para conocer los trabajos en terreno y donde estaba el interés. Fuimos la provincia con mayor cantidad de proyectos vinculados al turismo  y en cada uno de los proyectos, la premisa es que el sector científico trabaje de manera coordinada con un municipio o con una asociación de productores, asociación civil, escuela, universidad. Siempre el sector científico vinculado al sector productivo, turístico, etc.

¿Estos proyectos se convierten luego en realidad?

Sí, por supuesto. Hay uno muy lindo que inauguramos hace poquito que fue la instalación de un dispositivo para la remoción de arsénico del agua en una escuela de Huachichocana en Tumbaya. Allí participaron Agua Potable, la Universidad, INTI, la escuela porque es la receptora, la comunidad y la comisión municipal de Purmamarca. Todos trabajamos juntos para llegar con ese proyecto.

¿Cómo surgió la demanda ambiental?

Ya teníamos algunas demandas ambientales. Las provincias del NOA tienen alto contenido de arsénico por sus composiciones (no tiene nada que ver la explotación minera), nos reunimos en una mesa del NOA Y Cuyo, y a partir de allí, con investigadores empezamos a detectar cuál era la problemática y empezamos a trabajar. Luego nos reunimos con Agua Potable y buscamos comunidades dónde trabajar. Lo primero que tuvimos que conseguir fue que nos crean, recuperar la confianza de la gente. La gente durante mucho tiempo no obtuvo respuestas a su demanda. Necesitábamos entrar y trabajar con ellos.

¿Cómo resolvieron la problemática ambiental?

Adaptamos un diseño muy sencillo que ya se aprobó. Se trata de la disposición de tres recipientes que tienen un filtrado muy sencillo que filtra la arena. De esa manera bajamos de 400 el contenido de arsénico a 80. Hemos trabajado con la escuela para que los niños conozcan y los cuiden. Cuando los filtros se saturan, el proyecto contempla la compra de cemento, y esa arena que queda se mezcla con cemento y permite elaborar adoquines que no contaminan. El agua ahora no solo es para la escuela sino para toda la comunidad, y haremos lo mismo en las otras comunidades.Lo primero que tuvimos que conseguir fue que nos crean, recuperar la confianza de la gente».

Karen
Ing. Miriam Serrano. Secretaria de Ciencia y Tecnología de Jujuy.

Perfil de un Jujuy tecnológico

¿El presupuesto para ciencia y tecnología es suficiente?

El presupuesto para educación y ciencia siempre resulta escaso porque siempre hay demanda. Pero vamos logrando cosas. Nuestra Secretaría es representante de dos institutos de investigación: El Instituto de Litio, en el Centro de Desarrollo Tecnológico de Palpalá (junto con el gobierno, universidad y CONICET). Y también está el Instituto Nacional de Datación y Arqueometría (INDyA). Allí estamos comprando el detectómetro de masa que cuesta muchísimos millones de dólares y va a ser uno de los pocos que habrá en Latinoamérica. Va a tener muchísimos servicios (ya está el dinero en Nación) con apoyo del Banco Interamericano de Deasarrollo (BID). Esto va a servir para datación del patrimonio cultural, servirá para el litio para conocer la antigüedad de las aguas, la salmuera, para certificar que productos agroindustriales están libre de contaminantes.  El equipo está en Holanda, hay un solo fabricante. El año que viene a fin de año podremos tener el equipo muy probablemente. En este sentido se está conformando el Instituto de Adaptación, que va a apoyar a la cuestión patrimonial, arqueológica, de litio. Ahora estamos buscando convocar a jóvenes investigadores del país para que vengan a Jujuy a poder instalarse y acompañar este crecimiento.

¿Cuál es el perfil que vislumbras para Jujuy en materia productiva y tecnológica?

Estamos diseñando la política de la Argentina 20-30 y Jujuy ya dio el puntapié inicial con la Big Data, la inteligencia artificial y el manejo de datos. Jujuy es una de las provincias que exporta software, exporta conocimiento. Hay varios grupos de chicos desarrolladores de software. Todo este panorama necesita que nuestros chicos tengan esas competencias y la formación en emprendedorismo. Tenemos que pensar a formar a los chicos en lo que van a trabajar. Somos el puente para que el sector científico tecnológico se acerque al sector productivo, de turismo y juntemos la oferta y la demanda tecnológica para dar una solución concreta a las diferentes problemáticas.

Anina Altea

Fuente: https://revistache.com.ar