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El día 14 de enero del corriente año en instalaciones del Ministerio de Ambiente de la Provincia se desarrolló una reunión de trabajo con la responsable de esa dependencia la Sra. Ministra de Ambiente, María Inés Zigarán, Sra. Secretaria de Ciencia y Tecnología Ing. Miriam Serrano y equipo técnico con el objeto de articular acciones relacionadas entre ambas áreas.

En la misma se socializaron los cinco proyectos provinciales en ejecución, desarrollados por la Secretaría de Ciencia y Tecnología y financiados por el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECYT) que poseen impacto ambiental:

  • Implementación de un sistema de tratamiento final de residuos sólidos provenientes del Matadero Municipal y resto de podas- Municipalidad de Fraile Pintado
  • Incorporación de Tecnología y capacidades para la generación de Biogás mediante el tratamiento de Biomasa en Entidades Educativas Agrotécnicas de la Provincia.
  • Reciclaje de botellas PET para la fabricación de adoquines ecológicos y acondicionamiento de las veredas adyacentes en los centros de espacios públicos de los municipios de Fraile Pintado y Libertador Gral. San Martin.
  • Instalación de dispositivos para la remoción de arsénico del agua de consumo en las escuelas y puestos de salud en las zonas rurales del Dpto. de Tumbaya.
  • Reciclaje de bidones fitosanitarios y otros insumos plásticos para la elaboración de postes, trabillas y carteles de señalización en Dptos. pertenecientes a la zona de la quebrada, valle y yungas.

Asimismo se plantearon acciones para facilitar la continuidad de dichos proyectos como así también  posibles actividades conjuntas para  proyectos futuros que puedan resolver problemáticas ambientales actuales de la Provincia.

Es un galardón internacional financiado por el Gobierno de Cuba y tiene como objetivo recompensar a individuos, instituciones, ONGs o cualquier entidad que, a través de sus investigaciones, haya realizado una contribución notable a la disciplina de la microbiología y sus aplicaciones.

Los ganadores reciben un premio monetario de 10.000 dólares estadounidenses y un diploma.

Documentación a presentar:
a) Descripción del candidato: logros y formación,
b) Resumen del trabajo o del resultado de su trabajo, incluyendo publicaciones o cualquier otra documentación de soporte;
c) Definición de la contribución realizada por el candidato a los objetivos del premio

La solicitud deberá ser enviada por correo electrónico antes del 1 de febrero de 2020 (la fecha del 10 de febrero de 2020 difundida en la convocatoria y en el sitio web de la UNESCO corresponde al plazo que se le otorga a las Comisiones Nacionales de cada Estado Miembro para remitir las candidaturas nacionales a la UNESCO). Se aceptarán nominaciones solo en inglés y no se aceptarán solicitudes incompletas o entregadas fuera de término y que no cumplan con todos los requisitos de la convocatoria.

Las nominaciones deben ser enviadas completas de manera electrónica a conaplu@educacion.gob.ar con copia a mfnd.conaplu@gmail.com

Más información

Premio UNESCO-Carlos J. Finlay para microbiología

Consultas: Comisión Nacional Argentina de Cooperación con la UNESCO – (5411) 41291185 – conaplu@educacion.gob.ar


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Un equipo de investigadores y estudiantes avanzados de la Universidad Nacional de Jujuy, junto a la Asociación Warmi Sayajsunqo, instalaron un equipo empaquetador que permitirá poner en marcha una planta procesadora de hierbas andinas para infusiones que fortalecerá las comunidades originarias de Abra Pampa, Jujuy.

La instalación de esta máquina es parte de las actividades que se realizaron en el marco de un proyecto financiado por el Programa de Cooperativismo y Economía Social de la Universidad de la Secretaría de Políticas Universitarias. Este trabajo tuvo como propósito el apoyo científico y tecnológico para fortalecer la economía social de los pueblos originarios de esa región.

Esta iniciativa también permitió seleccionar determinadas plantas aromáticas y medicinales para los saquitos de té; transmitir buenas prácticas agrícolas para la reproducción y recolección sustentable de esas hierbas y contó con capacitación en medidas de seguridad y cuidado del medio ambiente. Asimismo, el proyecto hizo que se revalorizaran las culturas de los pueblos originarios involucrados.

La segunda etapa del proyecto involucra un mejoramiento de la calidad de los productos finales. Para ello, se generarán mezclas regionales de infusiones entre las plantas aromáticas y medicinales y los frutos producidos por cooperativas en esa región. Luego de la creación de estos blends, se completará la línea de producción para poder comercializarlo y, de ese modo, valorizar un recurso natural ancestral.

Desde 2013, el Programa de Cooperativismo y Economía Social en la Universidad promueve el vínculo entre las universidades y las entidades de la economía social, a través de la generación y transferencia de conocimientos y tecnologías.

Científicos estadounidenses crearon un nuevo tipo de máquina: un organismo mismo y programable, que puede realizar diversas tareas.

Científicos de las universidades de Vermont y Tufts han reutilizado células vivas –raspadas de embriones de rana– en formas de vida completamente nuevas, consideradas robots vivientes. Estos «xenobots» de un milímetro de ancho pueden moverse hacia un objetivo, tal vez levantar una carga útil (como un medicamento que debe llevarse a un lugar específico dentro de un paciente) y curarse a sí mismos después de ser cortados.

«Estas son máquinas vivas novedosas», dice Joshua Bongard, un experto en informática y robótica de la Universidad de Vermont, quien fue el co-líder de la nueva investigación. «No son un robot tradicional ni una especie conocida de animales. Es una nueva clase de artefactos: un organismo vivo y programable», explica en un comunicado.

Las nuevas criaturas fueron diseñadas en una supercomputadora en la Universidad de Vermont, y luego ensambladas y probadas por biólogos en la Universidad de Tufts. «Podemos imaginar muchas aplicaciones útiles de estos robots vivos que otras máquinas no pueden hacer», dice el co-líder Michael Levin, quien dirige el Centro de Biología Regenerativa y del Desarrollo en Tufts, «como buscar compuestos desagradables o contaminación radiactiva, recolectar microplásticos en los océanos, o viajar arterias raspando placas».

Esta investigación, por primera vez, «diseña máquinas completamente biológicas desde cero», escribe el equipo en su nuevo estudio, publicado en PNAS.

Con meses de tiempo de procesamiento en el clúster de supercomputadora Deep Green en el Vermont Advanced Computing Core de UVM, el equipo, incluido el autor principal y estudiante de doctorado Sam Kriegman, utilizó un algoritmo evolutivo para crear miles de diseños candidatos para las nuevas formas de vida.

Intentando lograr una tarea asignada por los científicos, como la locomoción en una dirección, la computadora, una y otra vez, volvería a ensamblar unos cientos de células simuladas en innumerables formas y formas corporales.

A medida que se ejecutaban los programas, impulsados por reglas básicas sobre la biofísica de lo que la piel de rana y las células cardíacas pueden hacer, los organismos simulados más exitosos se mantuvieron y refinaron, mientras que los diseños fallidos se descartaron. Después de cien ejecuciones independientes del algoritmo, se seleccionaron los diseños más prometedores para la prueba, consigna EuropaPress.

Luego, el equipo de Tufts, dirigido por Levin y con el trabajo clave del microcirujano Douglas Blackiston, transfirió los diseños ‘in silico’ a la vida. Primero recolectaron células madre, cosechadas de los embriones de ranas africanas, la especie Xenopus laevis (de ahí el nombre de «xenobots»). Estos se separaron en células individuales y se dejaron incubar. Luego, usando unas pinzas diminutas y un electrodo aún más pequeño, las células se cortaron y unieron bajo un microscopio en una aproximación cercana de los diseños especificados por la computadora.

Ensambladas en formas corporales nunca vistas en la naturaleza, las células comenzaron a trabajar juntas. Las células de la piel formaron una arquitectura más pasiva, mientras que las contracciones una vez aleatorias de las células del músculo cardíaco se pusieron a trabajar creando un movimiento ordenado hacia adelante según lo guiado por el diseño de la computadora, y ayudado por patrones espontáneos de autoorganización, lo que permite que los robots se muevan sobre sí mismas.

Se demostró que estos organismos reconfigurables pueden moverse de manera coherente y explorar su entorno acuoso durante días o semanas, impulsados por depósitos de energía embrionaria. Sin embargo, volcados, fallaron, como escarabajos volteados sobre sus espaldas.

Pruebas posteriores mostraron que grupos de xenobots se moverían en círculos, empujando los gránulos hacia una ubicación central, de forma espontánea y colectiva. Otros fueron construidos con un agujero a través del centro para reducir la resistencia. En versiones simuladas de estos, los científicos pudieron reutilizar este agujero como una bolsa para transportar con éxito un objeto.

«Es un paso hacia el uso de organismos diseñados por computadora para la entrega inteligente de medicamentos», dice Bongard, profesor del Departamento de Ciencias de la Computación y Centro de Sistemas Complejos de la Universidad de Vermont.

Muchas tecnologías están hechas de acero, hormigón o plástico. Eso puede hacerlos fuertes o flexibles. Pero también pueden crear problemas ecológicos y de salud humana, como la creciente contaminación plástica en los océanos y la toxicidad de muchos materiales sintéticos y electrónicos. «La desventaja del tejido vivo es que es débil y se degrada», dice Bongard. «

Es por eso que usamos acero. Pero los organismos tienen 4.500 millones de años de práctica para regenerarse y continuar durante décadas». Y cuando dejan de trabajar, la muerte, generalmente se desmoronan sin causar daño. «Estos xenobots son completamente biodegradables», dice Bongard, quien agrega: «Cuando terminan su trabajo después de siete días, son solo células muertas de la piel».

El Ministerio de Educación de la Provincia, a partir de estrategias participativas, impulsa la construcción del anuario escolar, instrumento que guía y ordena las actividades escolares.

Ver anuario:

https://drive.google.com/file/d/1D_vrVD3lNfoGNivhSaKZs71vabNBEW6l/view