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Fecha

27 de agosto de 2019 de 9.30 a 13.30 horas

Las ciudades argentinas concentran más del 90% de la población del país y a nivel mundial se está produciendo un acelerado proceso de crecimiento de la población urbana.

La capacitación busca indagar sobre esta problemática de un nuevo urbanismo que sugiere, por un lado, convocar a los ciudadanos a participar en la planificación de las ciudades y, por otro, prepararlos para entender lo que pasa en su entorno y qué forma de vivir están proponiendo los organismos internacionales en el mundo.

Docente a cargo: Mónica Adriana Giglio, doctora arquitecta por la Universidad Politécnica de Madrid, Magister por la Universidad Carlos III de Madrid, y arquitecta por la Universidad Nacional de La Plata. Docente e investigadora, consultora en Planes Urbanos, y consejera del Plan Urbano Ambiental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

INSCRIPCIÓN

Sobre las capacitaciones

Están destinadas a docentes de todo el país y a personas interesadas en la temática. Surgen como respuesta a la necesidad de aprendizaje continuo de la actividad docente.

Se realizan vía streaming, con opción presencial para asistentes de AMBA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires y cuarenta municipios de la provincia de Buenos Aires), y constituyen un proyecto federal que se propone llegar a todo el país.

Los objetivos son:

Ampliar la agenda de temas a abordar que incluyan problemáticas que hacen al contexto escolar y lo excedan, en razón de que el mundo entra en la escuela.

Brindar un aporte para el desarrollo de proyectos de investigación generados a nivel áulico y en el marco de los clubes de ciencia.

Problemáticas a resolver: apuntalar los proyectos de investigación, tanto áulicos como de clubes de ciencia, para otorgarles más densidad en sus planteos y desarrollo, complejizarlos, multiplicar las preguntas y los temas, e instar a la reflexión respecto del contexto y de la propia práctica docente.

Los docentes participantes que presenten el trabajo final recibirán un certificado de asistencia por 15 horas.

CONSULTAS
Mónica Mendoza – capacitacionescharlas@mincyt.gob.ar
Tel. (011) 4899-5000 – interno 1203.VER CAPACITACIÓN ONLINE

Alrededor de 80 niños y jóvenes, de entre 10 y 17 años de edad, asistieron al taller ROBOCYT de la Secretaría de Ciencia y Tecnología (SeCyT) del Ministerio de Educación de la Provincia, que se desarrolló en las instalaciones de la Casa Pacto – Punto Digital.

Los participantes durante los encuentros realizados a lo largo de un mes, aprendieron a través del entorno de programación con Lego, aplicaron la innovación, la experimentación activa y el descubrimiento e incorporaron conceptos de programación y robótica, funcionamiento de poleas y engranajes; experiencia que les permitió construir su propio modelo de robot, programarlo y manejarlo a su gusto.

La secretaria de Ciencia y Tecnología, Miriam Serrano comentó que la propuesta se encuadra dentro del programa de Robótica Educativa que tiene tres ejes principales de acción, “generar espacios de aprendizajes y elaboración con pedagogías más disruptivas, el seguimiento y acompañamiento a las escuelas que desarrollan proyectos tecnológicos y por último incorporar aprendizajes de la robótica y programación a través de cursos destinados a docentes” expresó.

Con respecto a la segunda etapa del año, Serrano informó que seguirán incentivando la curiosidad y el entusiasmo de los chicos realizando un escalamiento en cuanto a los contenidos y aprendizajes que deben profundizar en los talleres, haciendo hincapié en el trabajo colaborativo, la creatividad, el razonamiento y descubrimiento por proyectos.

Con respecto a la actividad, Raúl Leañez, docente referente del Área de Vinculación Tecnológica de la SeCyT se mostró muy conforme con la edición del taller, indicando que “tuvimos muy buena respuesta, los chicos participaron de todos los encuentros, a pesar de algunas dificultades, ellos siempre vinieron muy entusiasmados”.

Para el cierre de las actividades, los chicos mostraron a través de una carrera de mini autos robots, los conocimientos y destrezas adquiridas durante el mes del taller de ROBOCYT. Para finalizar la secretaria Miriam Serrano felicitó a los participantes por su desempeño e hizo entrega de certificados a los jóvenes tecnológicos.

ALGUNAS CIFRAS

Ciencias exactas y naturales

38,15%biografías 
de mujeres
61,85%biografías 
de hombres

Ingenierías y tecnologías

5,15%biografías 
de mujeres
94,85%biografías 
de hombres

16,30%artículos de 
científicas 
argentinas
vs.83,70%artículos de 
científicos 
argentinos

Ciencias agrícolas

20,00%biografías 
de mujeres
80,00%biografías 
de hombres

Humanidades

31,63%biografías 
de mujeres
68,37%biografías 
de hombres

Ciencias médicas y de la salud

12,90%biografías 
de mujeres
87,10%biografías 
de hombres

Ciencias sociales

8,69%biografías 
de mujeres
91,31%biografías 
de hombres

189artículos de
científicas
e ingenieras
argentinas
vs.

573artículos de
cientistas
sociales

Contacta a las organizaciones que te asistirán en la actividad

ANOTATE

Te esperamos en la conversación:

@wikimedia_ar | @ciencia_ar | @RAGCyT

La Secretaría de Ciencia y Tecnologia (Secyt) del Ministerio de Educación informa que el Seminario Valoración de proyectos científicos y tecnológicos escolares que se realizará el próximo martes 30 de julio tendrá como sede el Aula Magna del Instituto de Enseñanza Superior N° 11, Alvear 1153.

El cambio de lugar se debe a que fue superado el cupo de participantes inscriptos y es intención de la Secyt  ampliar la formación docente en este campo de la evaluación.

El horario del seminario será de 9 a 12.30 y 14 a 17 horas. Se solicita a los asistentes llevar un dispositivo que permita la lectura digital de planillas de valoración que se aplicarán en Feria de Ciencias.

Curso para terceros paises – Proyecto Kaizen Tango. Desde el 21 de octubre al 15 de noviembre de 2019

Los gobiernos del Japón y la República Argentina vienen trabajando conjuntamente hace más de 50 años en el desarrollo de las capacidades de las instituciones que apoyan la industria y el desarrollo económico de distintos países. Un área de particular interés para ambos países es el desarrollo e implementación de las tecnologías de gestión en pequeñas y medianas empresas, sector de suma importancia para el desarrollo de una sociedad justa y tan amenazada por grandes empresas y sus economías de escala. Las pequeñas y medianas empresas son grandes generadoras de puestos de trabajo en todo el mundo y es importante destacar que mejorar la eficiencia de los procesos, aumentar la productividad, reducir los costos de fabricación y mejorar la calidad de sus productos, le dan una mayor expectativa de vida y por consiguiente, estabilidad laboral para sus empleados. El propósito del curso es incrementar las capacidades de los profesionales de América y África (de habla portuguesa) para dar apoyo a las pequeñas y medianas empresas de sus países y fomentar así una integración productiva y comercial más amplia y equitativa. Las acciones se orientan a brindar herramientas de gestión y control de la producción que optimicen el uso de los recursos en las pequeñas y medianas empresas, para que éstas alcancen sus objetivos. Se espera que los participantes encuentren en el curso una metodología de observación y análisis que les permita diagnosticar, planificar e implementar cambios para mejorar los procesos productivos de las empresas de sus países.

Ver más:

https://es.scribd.com/document/417593176/Folleto-CTP-2019

El Fondo Nacional de Investigación de Educación Técnico Profesional (FoNIETP), del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación a través del Instututo Nacional de Educación Técnica (INET), promueve el desarrollo de investigaciones educativas con el propósito de aportar mejoras en la calidad de las políticas públicas de la Educación Técnico Profesional (ETP) y sus prácticas institucionales.

Con una vocación marcadamente federal que propicie una distribución territorial equitativa con amplia representación provincial, este año el FoNIETP abre una nueva convocatoria para las Investigaciones INET.

Las Investigaciones INET son proyectos de investigación definidos por el INET y ejecutados por otras instituciones expertas seleccionadas en forma competitiva, a través de un concurso de propuestas técnicas. Para cada proyecto de investigación definido, el FoNIETP elabora los términos de referencia, contemplando antecedentes institucionales, actividades y productos, equipo de investigación y presupuesto máximo.

Cronograma

• Duración de los proyectos: 9 meses.

• Presentación de propuestas técnicas: 16 de Julio al 2 de agosto de 2019

• Evaluación: 2 de agosto al 26 de agosto 2019

• Comunicación de resultados: 28 de agosto al 6 de septiembre de 2019

• Comienzo Formal de la Investigación: 9 de Septiembre de 2019

• Informe Parcial 1: 15 de Febrero de 2020

• Informe Final: 20 de Mayo de 2020

• Rendición administrativa final: 30 de Mayo de 2020

Haciendo click podrán conocer los requerimientos y condiciones de inscripción.

Acerca del FoNIETP

El Fondo Nacional de Investigación de Educación Técnico Profesional (FoNIETP) fue creado por Resolución CFE 283/16 con el objetivo de desarrollar investigaciones a fin de proporcionar evidencia para la mejora de la calidad de las políticas públicas de la ETP y sus prácticas institucionales.

El FoNIETP también dispone de una Estrategia de Gestión del Conocimiento que tiene, entre sus funciones más relevantes, la promoción y la difusión de las investigaciones desarrolladas, poniendo a disposición de la sociedad y el sistema político las evidencias y resultados de las mismas a través de un repositorio científico, una publicación semestral y diversas actividades según Resolución 715/16.

El día lunes 29 de julio del corriente año, en instalaciones del IES nº 11, sito en calle Alvear nº 1151, se llevará a cabo el  Seminario nº XI denominado “Sistema Científico Tecnológico”, destinado a equipos directivos, supervisores de instituciones educativas de los niveles secundario y terciario de la provincia y docentes de nivel secundario y terciario que participan en Feria de Ciencias.

Con el presente Seminario de capacitación  se pretende dar a conocer a  directivos y docentes de instituciones educativas de nivel medio y terciario de la provincia, los principales organismos que componen el Sistema Científico Tecnológico Provincial y  Nacional, la vinculación entre éstos y los diferentes actores involucrados en proyectos educativos y a fortalecer las capacidades de los docentes para motivar a sus estudiantes a que se interesen en la ciencia y la tecnología desde el aula.

 Por otro lado se pretende que con la adquisición y uso de éstos conocimientos los docentes y estudiantes puedan vincularse con instituciones para buscar financiamiento, apoyo en la investigación y desarrollo del proyecto, capacitaciones, entre otros y de ésta forma poder  escalar sus proyectos educativos a situaciones reales donde puedan transmitir sus experiencias y posibles soluciones a situaciones de su comunidad. De ésta manera se pretende que estos proyectos no solo queden en la curricula educativa sino que sean transferibles, perdurables en el tiempo y que generen una solución que potencie la región.

Los interesados en participar podrán inscribirse mediante formulario on- line ingresando a

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSffm4prGMRGyEF4LD6zFeJXlz1aMja9m9uys1ujYrqN93wCYw/viewform

Cabe destacar que el seminario iniciará a las 08.30 hasta las 12.30, continuando a las 14 hasta las 17 horas, y posee la acreditación de 60 horas cátedras para aquellos que cumplimenten con todos los requisitos.

Cientos de trabajos son expuestos en escuelas, colegios e institutos de todos los niveles y modalidades.

En escuelas y colegios públicos y privados de distintos puntos de la provincia se están desarrollando en estos días la Instancia Escolar de Feria de Ciencias y Tecnología, donde niños y adolescentes exponen proyectos innovadores realizados junto a sus docentes.

En esta instancia participan cientos de proyectos, algunos de los cuales serán seleccionados para cada Instancia Regional a cumplirse a lo largo del mes de agosto en las diferentes jurisdicciones de la provincia.

Los trabajos se exponen en stand y responden a investigaciones donde los estudiantes dan muestra de saberes en el campo de las Ciencias Naturales, Sociales, Tecnología, Lengua, Arte y Deporte, entre otros campos como emprendedorismo.

Cabe recordar que las fechas para las instancias regionales durante el mes de agosto son las siguientes: miércoles 7 en San Salvador de Jujuy (Región II y III), viernes 9 en Abra Pampa, martes 13 en San Pedro, jueves 15 en Libertador/Valle Grande y martes 20 en La Quiaca.

La instancia provincial se cumplirá el 6 de septiembre en San Salvador de Jujuy y la instancia nacional el 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre en Buenos Aires (Tecnópolis).

Cada proyecto es trabajado por el docente y nace en el aula, con la participación de todos los alumnos.

En instancia de feria, cada propuesta presenta un stand, una carpeta conteniendo el informe del trabajo y la carpeta de campo. Cada docente, además, elabora un registro pedagógico donde comenta los pasos que siguió en materia de planificación y desarrollo de estrategias didácticas para el logro de los saberes y demás objetivos por parte de los alumnos.

Presentá tu historia como emprendedor y ganá un viaje con todo incluido a Israel, uno de los ecosistemas emprendedores más desarrollados del mundo.

A través de nuestra alianza con Reinventate.org vamos a seleccionar a un emprendedor por provincia que va a recibir tutorías y capacitaciones de la Academia Argentina Emprende. En septiembre, los seleccionados van a viajar con todo pago a la Ciudad de Buenos Aires para participar de la final y de una agenda de actividades con referentes del ecosistema emprendedor: incubadoras, aceleradoras y emprendedores destacados.

Contanos tu historia

Para participar, tenés que ser argentino y mayor de 18 años. Tu emprendimiento no tiene que tener más de siete años de antigüedad. Vamos a valorar proyectos que tengan impacto social y/o ambiental.

Tu historia como Emprendedor del año debe mostrar:

Inspiración

Dedicación

Resiliencia

Compromiso

Tenés tiempo desde el 10 de junio hasta el 17 de julio.
Ver:

 bases y condiciones.

Luego de muchos años en que las investigaciones no solían cruzar las puertas de los centros de estudios, comienzan a surgir emprendimientos para que las innovaciones se transformen en productos puestos a la venta .

La mayoría de los remedios que los médicos nos recetan habitualmente y que compramos en la farmacia no fueron inventados, ni patentados ni desarrollados científicamente en nuestro país. La industria farmacéutica nacional, un sector sólido y pujante, generalmente compra el principio activo en el exterior (drogas cuyas patentes ya vencieron) y, a partir de ello, desarrolla sus productos y los comercializa localmente. En muchos casos introduce mejoras propias. Pero la creación de drogas nuevas para la salud humana se da en pocos países: su investigación en fase clínica en humanos es muy costosa y está monopolizada por un puñado de laboratorios globales. El negocio farmacéutico mundial es un negocio gigantesco al que pocos se atreven. Se dice que de 100 descubrimientos solo uno llega a convertirse en un producto patentado, aprobado y usado en pacientes. Cada intento fallido puede costarle al laboratorio entre 500 y 1000 millones de dólares. Pero cada éxito puede redituarle varios miles de millones en ganancias durante décadas.

La Argentina tiene una larga tradición y gran prestigio en las llamadas ciencias de la vida: biología, bioquímica, medicina, biotecnología, biología molecular, genética, inmunología, neurología, neurociencias. Es el único país de habla hispana con tres premios Nobel en ciencias: Bernardo Houssay, Federico Leloir y César Milstein. Pero hasta ahora nuestros científicos han preferido mantener sus experimentos dentro de los institutos de investigación, enseñando en las universidades y publicando sus papers en las principales revistas científicas del mundo. Pocos han osado cruzar «el valle de la muerte», esa incierta travesía que puede durar entre 20 y 30 años y que conduce del laboratorio científico al mercado farmacéutico global.

En países sin experiencia previa como el nuestro, ese camino es una odisea digna de héroes como el infatigable Ulises. Por un lado, la mayoría de los científicos recela del mundo de los negocios y, por el otro, los empresarios argentinos no quieren invertir en proyectos arriesgados y de largo aliento. La macroeconomía argentina es otra montaña rusa.

Sin embargo, algo está cambiando. Empiezan a surgir startups (empresas nuevas) integradas por científicos, emprendedores e inversores argentinos decididos a plantar bandera en territorios desconocidos. En una era en la que el conocimiento y la innovación definen la riqueza de las naciones -no hay más que ver la batalla tecnológica entre Estados Unidos y China-, nuestros pioneros están abriendo un surco fundamental para la Argentina.

Osvaldo Podhajcer, doctor en Biología Molecular y pionero en terapias genéticas contra el cáncer, y Fernando Goldbaum, doctor en Inmunología, especializado en microbiología molecular, son dos de los científicos del Conicet con más patentes internacionales. Sus innovaciones en el área de salud humana generaron dos emprendimientos biotecnológicos que por primera vez podrían llegar al mercado internacional. Hace 20 años se conocieron en el Instituto Leloir, cuya conducción compartieron. Allí impulsaron la creación de la Incubadora Inis-Biotech. Los unía un mismo anhelo: transformar hallazgos argentinos en productos para el mercado mundial, para generar trabajo calificado y riqueza económica para el país.

«Los norteamericanos le dicen from bench to bed, de la mesada científica a la cama del paciente. Es un proceso habitual», explica Goldbaum en las oficinas de la empresa Inmunova, en el predio de la Universidad de San Martín.

«Nada va a compararse con enterarme de que un paciente se curó con algo que creamos acá. En toda mi vida ese fue mi objetivo, lo que le da sentido a lo que hago», dice por su parte Podhajcer, en el Laboratorio de Terapia Molecular y Celular del Instituto Leloir.

El talento empresarial y las inversiones privadas en I+D (bajísimas en nuestro país) son fundamentales para hacer realidad estos proyectos. Pero el Estado tiene un rol estratégico estableciendo políticas públicas de largo plazo, financiando la investigación básica, creando fondos público-privados como se hizo a fines de 2017, y tendiendo puentes entre la ciencia y el sector productivo.

«Fue muy estimulante el impulso que le dio Lino Barañao a la vinculación público-privada cuando se creó el Ministerio de Ciencia y Tecnología, hace más de una década», dice Goldbaum. Ambos investigadores coinciden en que la visión del actual secretario de CyT de la Nación permitió el surgimiento de muchas iniciativas como las suyas.

Sin embargo, la reducción presupuestaria de los últimos dos años pone en riesgo muchos de estos avances y alejan la oportunidad de que la Argentina sea una protagonista vigorosa en la economía de la innovación y el conocimiento global.

Un tratamiento oncológico que podría significar ingresos millonarios y más investigaciones

Osvaldo Podhajcer, en el laboratorio donde trabaja Crédito: Patricio Pidal/AFV

Osvaldo Podhajcer y su equipo trabajan en un proyecto para luchar contra el cáncer; esfuerzos de años y llegada de inversores

Probablemente Osvaldo Podhajcer sea uno de los científicos argentinos que más veces intentaron cruzar el «valle de la muerte» para llevar innovaciones surgidas de la investigación a la vida cotidiana. Adquirió el gen emprendedor en Israel, donde emigró con su familia en los años 70. Se graduó en la Universidad Ben Gurion cuando nacía la «Start-up Nation» en medio de los kibutz. Volvió al país en los 80, hizo su doctorado en la UBA y el posdoctorado en el Instituto Leloir, cuando el premio Nobel argentino todavía conducía la institución. Otro premio Nobel, César Milstein, fue quien evaluó sus trabajos y sugirió que le dieran un laboratorio propio.

En 1996 creyó que tocaba el cielo con las manos. Tras dar una conferencia en Londres sobre un gen identificado por su equipo que inhibía el desarrollo del cáncer de melanoma, un prestigioso laboratorio inglés quiso invertir en el proyecto. El Instituto Leloir firmó un contrato licenciando la patente. El Leloir y el Conicet (que paga el sueldo de los investigadores) conservarían la propiedad intelectual y el laboratorio inglés desarrollaría la droga. De tener éxito, les otorgaría regalías y un porcentaje de las ventas.

Pocos meses después, Nature, la mayor revista científica del mundo, publicó la noticia. Los diarios nacionales dieron la información en sus portadas. Las radios empezaron a llamar a Podhajcer desde las 6 de la mañana. De pronto, se convirtió en la estrella del momento. Hasta que las autoridades del Conicet objetaron la venta de una patente del Estado nacional. El Instituto Leloir logró hacerles entender la diferencia entre «licenciar y vender» una patente y le dijo que mantendrían la propiedad intelectual y recibirían regalías. Como ocurre en la mayoría de estos casos, la droga nunca se desarrolló y la patente volvió a las instituciones argentinas.

Pero Podhajcer no se rindió. «Entre 2004 y 2005 avanzamos mucho con la modificación genética de virus para su uso como medicamento oncológico», explica. Sobre la base de estos trabajos de vanguardia, la investigadora de su laboratorio Verónica López modificó genéticamente un virus para curar el cáncer de ovarios. «Mantener durante años las patentes internacionales, impidiendo que otro país nos arrebatara el hallazgo nos obligó a conseguir US$100.000 que el Estado no podía financiar», cuenta Podhajcer.

El esfuerzo rindió sus frutos. En 2015 lo llamaron de la oficina de vinculación tecnológica del Conicet. Dos inversores argentinos, Daniel Katzman y Lisandro Bril, fundadores de la empresa Unleash Inmuno Oncolytics, querían poner dinero en el virus oncológico. Poco después, el entonces ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación y actual secretario y las autoridades del Conicet anunciaron que habían licenciado la patente. Unleash se comprometía a aportar financiamiento, experiencia y socios internacionales para hacer las pruebas preclínicas en animales y, eventualmente, pruebas clínicas en humanos (fases 1, 2 y 3), hasta llegar con un producto aprobado por las agencias regulatorias al mercado global. El Conicet y el Leloir recibirán regalías y un porcentaje de las ventas.

Katzman y Bril se asociaron a Biogenerator, una incubadora del polo biotecnológico de St. Louis, Missouri. Poco después sumaron a David Curiel, un científico mundialmente reconocido en terapias genéticas oncológicas, cercano a Podhajcer. En 2018 lograron una inversión de US$3,5 millones de una compañía japonesa para hacer los ensayos preclínicos que están en marcha y lograr la aprobación en Estados Unidos para iniciar los ensayos en humanos. De tener éxito, imaginan asociarse o vender el desarrollo a un laboratorio global que pueda invertir cientos de millones de dólares para completar el proceso. La competencia es feroz: hay 40 laboratorios trabajando en estas terapias de punta. Si logran su objetivo, las entidades públicas argentinas recibirían millones de dólares en regalías que permitirían multiplicar investigaciones futuras. El círculo virtuoso que transforma el conocimiento científico en riqueza económica empezaría a girar.

Daniel Katzman, al igual que Podhajcer, conoció la rueda de la innovación en Israel. Con su diploma de bioquímico de la Universidad de La Plata se fue ese país en los años 90. Su tío, un físico argentino, ya estaba trabajando en el boom de los startups biotecnológicos. Katzman lideró varios proyectos y fue enviado a Estados Unidos a conducir pruebas en humanos en Harvard. Se quedó en Boston donde cofundó una compañía de bioneurología. Hasta que su esposa, cantante de tangos, le pidió volver a la Argentina.

Conoció a Lisandro Bril en el prestigioso concurso NAVES de planes de negocios de la Universidad Austral. «Cada candidato tiene 45 segundos para explicar su proyecto. De pronto apareció este joven que dijo que había trabajado en innovación biotecnológica en Israel y Boston y quería hacer lo mismo en Argentina. ¡Era lo que estaba buscando!», cuenta Bril, cofundador de Endeavor Argentina y uno de los inversores de capital de riesgo con más experiencia en el país. «La innovación tecnológica debe ser parte de nuestra visión de país en el siglo 21», afirma.

Una empresa creada hace una década desarrolla proyectos para llevar sus avances a la farmacia

Fernando Goldbaum, con parte de su equipo Crédito: Diego Spivacow/AFV

Inmunova, creada por Fernando Goldbaum y sus socios, está probando un producto para tratar el síndrome urémico hemolítico

Fernando Goldbaum es investigador superior del Conicet, formado en la Argentina y Estados Unidos. En 2001 estuvo a punto de irse del país. No había presupuesto para la ciencia. Lo salvó una beca de US$350.000 que obtuvo del Howard Hughes Medical Institute. En 2004 recibió el premio AMSUD-Pasteur por el desarrollo de una nueva tecnología para el diseño de antígenos y vacunas. Fue la base científica que en 2009 le permitió crear la empresa de biotecnología Inmunova junto a otros colegas.

Sus socios también son científicos con altísimas calificaciones. Pero ellos decidieron quemar las naves: dejaron sus cargos públicos para convertirse en emprendedores. Dan Kaplan, doctor en química biológica, y Linus Spatz, biólogo y exinvestigador de la UBA, se presentaron también en 2001 al concurso NAVES de la Universidad Austral. «A mí me interesaba la vinculación público-privada, lograr que desarrollos del sistema científico tuvieran impacto real. Pero en esa época las estructuras de la universidad no estaban preparadas», cuenta Spatz, actual director general de Inmunova. Fue así como contactó a Kaplan, que ya estaba involucrado en emprendimientos productivos. «Queríamos llevar desarrollos de la ciencia argentina al mundo».

Ganaron US$30.000 en el concurso NAVES y allí conocieron a Jorge Villalonga, uno de sus inversores «ángeles», como se denomina a quienes aportan capital inicial. La crisis de 2001, el corralón, la pesificación forzada y la megadevaluación posterior los enfrentó a la dureza que significa emprender en la Argentina. Pero no se desanimaron. Durante una década desarrollaron distintas tecnologías para salud animal basadas en avances científicos generados en el sistema público. En una presentación en el Instituto Leloir conocieron a Fernando Goldbaum, «padre» de una plataforma biotecnológica muy versátil que permite diseñar antígenos y vacunas para enfermedades que aún no tienen cura. Fue entonces cuando nació Inmunova, con el apoyo de Inis Biotech, la incubadora del Instituto Leloir.

Santiago Sanguineti, su gerente general, es doctor en Ciencias Biológicas y tiene un MBA en Londres. «Siempre quise involucrarme en proyectos de transferencia tecnológica», explica. Inmunova lo atrapó y decidió dejar el Leloir para dar el salto al sector privado como socio fundador. Hoy dirige el principal proyecto de la empresa.»Se trata de un antisuero de amplio espectro para prevenir el síndrome urémico hemolítico (SUH), una enfermedad grave producida por ingerir alimentos contaminados con la bacteria Escherichia coli. La Argentina tiene la mayor incidencia en menores de 5 años: hay 5000 infecciones al año y unos 500 chicos desarrollan el síndrome que puede producir desde insuficiencia renal aguda o trasplantes de riñón, hasta la muerte. En Alemania fallecieron 53 pacientes en 2011″, explica.

El SUH es lo que se llama una «enfermedad huérfana», porque no hay un medicamento específico para combatirla. Si bien se da en diversos países, es un mercado demasiado pequeño para los grandes laboratorios. Y por esto Inmunova la eligió como su foco. «Queremos llevar nuestros productos desde nuestros laboratorios al mercado global. Queremos hacer todo el ciclo. No queremos desarrollar una parte y luego tener que vender a una multinacional porque no tenemos la espalda financiera para hacer todas las pruebas y obtener las aprobaciones en la Argentina, Estados Unidos y Europa», dicen Sanguineti y Goldbaum en las oficinas de Inmunova en la Universidad de San Martín, en sede de la Fundación Argentina de Nanotecnología.

Ya hicieron las pruebas preclínicas en animales en el Instituto de Medicina Comparada del Conicet en Esperanza, Santa Fe. Y en 2018 concluyeron exitosamente las primeras pruebas en personas adultas, en el Hospital Italiano. Las fases 2 y 3 se harán este año en 400 casos, niños y adultos, sanos e infectados, en unos 15 centros y hospitales públicos y privados del país. Jamás se realizaron pruebas de este tipo para medicamentos biológicos creados en el país. La razón principal es la complejidad de las exigencias regulatorias y el altísimo costo que tienen los ensayos clínicos hasta lograr las aprobaciones de los organismos nacionales e internacionales. Pero el mayor obstáculo ha sido, sin duda, el tiempo y el enorme riesgo empresario que conllevan los proyectos.

Por eso Inmunova se asoció en 2012 al Grupo Insud, fundado por Hugo Sigman y Silvia Gold, que reúne a empresas farmacéuticas de capitales argentinos con presencia internacional. «Hicieron una inversión muy importante. Queríamos un socio que tuviera nuestra visión y nos diera el tiempo necesario para hacer las pruebas y aprender cómo es todo el proceso», explica Spatz.

La Anmat, Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología, es una gran aliada. Hay un plan de innovación por el cual les asignó un tutor que los asesora. Mantiene, además, una comunicación fluida con la FDA, su par norteamericana. Inmunova espera conseguir las aprobaciones argentinas en dos años y las internacionales, poco después. Sería un triunfo mayúsculo para nuestros científicos y un hito aún mayor para nuestro país.